¿Cuál es el uso de AZACITIDINA, TINGALU?
Azacitidina Tingalu® es un medicamento antineoplásico indicado para el tratamiento de pacientes con síndromes mielodisplásicos (SMD), incluyendo anemia refractaria, anemia refractaria con sideroblastos en anillo, anemia refractaria con exceso de blastos y leucemia mielomonocítica crónica. También se utiliza en determinados casos de leucemia mieloide aguda (LMA), de acuerdo con la evaluación y el protocolo establecido por el médico especialista.
La azacitidina es un agente hipometilante que actúa modificando la expresión genética de las células anormales de la médula ósea, ayudando a restaurar su funcionamiento normal y reduciendo la proliferación de células malignas.
¿Cuál es su vía de administración AZACITIDINA, TINGALU?
Azacitidina Tingalu® se administra principalmente por vía subcutánea (SC) mediante inyección. En algunos protocolos clínicos también puede administrarse por vía intravenosa (IV), según la indicación médica y la presentación del producto.
La dosis y duración del tratamiento son determinadas por el especialista en función de la enfermedad, la respuesta terapéutica y las condiciones clínicas de cada paciente.
¿Qué reacciones secundarias puede provocar AZACITIDINA, TINGALU?
El tratamiento con Azacitidina Tingalu® puede ocasionar reacciones adversas, entre las que destacan:
Náuseas y vómito.
Diarrea o estreñimiento.
Dolor abdominal.
Fatiga o debilidad.
Fiebre.
Disminución del apetito.
Dolor muscular o articular.
Reacciones en el sitio de inyección, como enrojecimiento, dolor, hematoma o inflamación.
También puede provocar alteraciones hematológicas importantes, entre ellas:
Trombocitopenia (disminución de plaquetas).
Neutropenia (disminución de neutrófilos).
Leucopenia.
Anemia.
Estas alteraciones pueden incrementar el riesgo de infecciones, sangrado y cansancio, por lo que requieren monitoreo médico periódico mediante estudios de laboratorio.
¿Cómo almaceno AZACITIDINA, TINGALU?
Azacitidina Tingalu® debe almacenarse de acuerdo con las indicaciones del fabricante. Generalmente, los frascos ámpula sin reconstituir deben conservarse a temperatura ambiente controlada, protegidos de la humedad y de la luz directa.
Una vez reconstituido, el producto puede requerir conservación en refrigeración y utilizarse dentro del periodo de estabilidad especificado en la información para prescribir. Es importante seguir las instrucciones de almacenamiento proporcionadas por el fabricante y el personal de salud.







